Fuente ornamental con diferentes tipos de iluminación

La iluminación de las fuentes ornamentales es un factor esencial para poner de relevancia toda su belleza y atractivo. Una buena iluminación es capaz de hacer destacar aspectos de la fuente que de otra manera pasarían inadvertidos, sobre todo en ausencia de luz natural o ambiental. A grandes rasgos, podemos dividir los tipos de iluminación en fuentes ornamentales en dos grupos: iluminación tradicional e iluminación actual. Leer Más

Iluminación Tradicional

La iluminación actual no tiene prácticamente nada que ver con la de hace unos años, siendo la de entonces solo un pálido reflejo de la contemporánea. Aunque la iluminación tradicional (no solo de fuentes ornamentales, sino en general) todavía se utiliza, hoy día ha sido ampliamente superada por elementos tecnológicamente innovadores, como los LED de alto rendimiento.

Lámparas incandescentes

La iluminación tradicional se basa en la incandescencia. Las lámparas contienen filamentos de wolframio a través de los cuales pasa la electricidad, logrando que se calienten hasta ponerse al rojo vivo. El filamento se ubica dentro de una ampolla, formando lo que tradicionalmente conocemos como “bombilla”.

Las lámparas incandescentes empleadas en iluminación de fuentes ornamentales son de tipo PAR 36 y PAR 56. El contacto constante de las lámparas con el agua obliga a crear una unión perfectamente estanca ente el cristal y el casquillo exterior.

Los inconvenientes de la iluminación de incandescencia son bien conocidos:

  • Genera mucho más calor que luz, por lo cual su rendimiento lumínico (lúmenes/vatios consumidos) es muy bajo. La mayoría de los vatios se consumen en forma de calor.
  • Las lámparas tienen una vida útil muy corta, que no pasa de las 1000 horas.

Incandescentes halógenas

Con el paso del tiempo, la tecnología avanzó y se empezaron a producir lámparas incandescentes halógenas. En estas lámparas, los filamentos (en este caso de tungsteno) se ponen al rojo en el interior de una ampolla de cuarzo que contiene una mezcla de gas inerte con una pequeña parte de gas halógeno: de ahí su nombre. Mientras que las lámparas incandescentes estándar ya no se fabrican, al estar prohibida su producción en todo el mundo, las incandescentes halógenas sí se continúan fabricando y comercializando.

Dentro de las lámparas halógenas, en iluminación de fuentes ornamentales se emplean dos tipos:

Vapor de sodio y fluorescentes

Si bien la iluminación tradicional evolucionó con el tiempo hacia la producción de lámparas de vapor de sodio, este tipo de luminarias nunca se llegaron a emplear en iluminación de fuentes. ¿Cuál es la razón? Fundamentalmente, por dos motivos: la lentitud de encendido de estas lámparas y el color anaranjado de la luz que producen, que anula el resto de los colores y no resulta atractivo. De la misma manera, las lámparas fluorescentes tampoco tienen sitio en iluminación de fuentes al necesitar una tensión demasiado elevada (más de 1000 voltios) para funcionar, algo imposible de lograr en este tipo de instalaciones.

Iluminación Actual

La iluminación actual o contemporánea, como comentábamos, no tiene prácticamente nada que ver con las soluciones tradicionales. En fuentes ornamentales la nueva tecnología permite posibilidades antes insospechadas, perfectas para dotar a los diseños de todo tipo de efectos decorativos.

¿Qué es un LED?

Esta iluminación se basa en los LED de alto rendimiento. LED es el acrónimo de light emitting diode, diodo emisor de luz en inglés. Un diodo es un componente electrónico semiconductor: cuando la electricidad pasa por él, los átomos se alteran. Durante esta alteración, los electrones y protones (cargas eléctricas negativas y positivas) se combinan entre sí y liberan energía en forma de fotones. Al llegar al chip reflector de la lámpara, los fotones aumentan su brillo generando luz.

Ventajas de las lámparas LED

Las ventajas del uso de la tecnología LED son evidentes:

  • Permite un importante ahorro energético.
  • Permite encendidos y apagados múltiples sin acortar la vida útil de la lámpara.
  • Las lámparas LED tienen una vida útil mucho mayor que las incandescentes y que las halógenas.
  • Hace posible crear luz de distintos colores (RGBW) sin necesidad de filtros.

Estas ventajas se traducen en dos consecuencias muy positivas:

  • Las lámparas tienen una durabilidad real, es decir, su vida útil es realmente la que indica el fabricante.
  • Presentan un rendimiento lumínico constante (lúmenes/vatio).

Más luz, menos calor

¿Cuál es la razón por la que el rendimiento lumínico de los LED es mucho más alto que el de las lámparas de incandescencia? Muy sencillo: la ausencia de calor. Como comentábamos en referencia a la iluminación tradicional, el calor generado en un filamento produce un importante descenso del rendimiento lumínico. Disipar el calor hace que la luminosidad de la lámpara sea constante y que esta aporte la luz para la cual fue diseñada.

El uso de lámparas LED de alto rendimiento supone un auténtico antes y después en lo que a iluminación se refiere. Las posibilidades estéticas que permite esta tecnología hacen que resulte especialmente interesante en el campo de la iluminación de fuentes ornamentales.